ROI de las manos remotas: cálculo que tu CFO entiende (3 casos)
Tu director de operaciones dice que el técnico llega en 40 minutos. Tu CFO pregunta otra cosa: cuánto costó y qué evitamos. Cuando esa segunda pregunta no tiene respuesta en pesos, la conversación deja de ser de presupuesto y se vuelve de confianza.
La pregunta que tu CFO sí entiende
El cálculo no pide un modelo financiero. Pide tres números que ya tienes en cualquier parte: cuánto cuestas hoy, cuánto costaría la alternativa y qué ‘tiempo de espera’ estás comprando con cada peso.
El retorno se expresa como porcentaje sobre el ‘costo del problema’: el costo del problema menos el costo de la solución, dividido entre el costo del problema. Si el resultado sale positivo, ya tienes el argumento para la mesa.
Ningún estándar te va a entregar ese número. Lo armas con tus propios tickets y con lo que hoy paga tu empresa cuando algo falla.
En el número real entran también las horas de negocio detenido, los viajes que se pagaron para resolver algo de una hora y las violaciones del acuerdo de servicio que nadie documenta.
Lo que cambió en los últimos años no es el transporte del técnico, sino quién puede decidir desde la sala de control. Antes hacía falta que alguien saliera de su ciudad; hoy hace falta alguien que sepa qué hacer.
La inteligencia artificial ayuda, pero no sustituye ese criterio. Solo lo hace más rápido cuando la documentación del sitio está ordenada y hay un responsable de turno.
Las tres alternativas que siempre se comparan
- Visita en sitio por evento. Se paga desplazamiento, hospedaje y horas perdidas de un técnico que viaja dos o tres días para una intervención de cuatro horas.
- Técnico en plantilla. Tiene nómina, prestaciones y viáticos, más una limitación que no aparece en la nómina: solo cubre el horario en que está despierto, y los eventos de madrugada se van a terceros con sobreprecio.
- Manos remotas con visitas justificadas. Resuelve en línea la mayor parte de los casos y solo cobra la ‘visita justificada’ cuando alguien la necesita de verdad.
Las tres se comparan igual: contra el costo total del año, no contra el precio de una sola intervención. Una empresa puede salir bien en el mes y mal en el trimestre, y el CFO solo ve el trimestre.
Caso 1: una institución de banca
Un sitio principal en el Bajío y una sala secundaria. Cuatro visitas rutinarias al mes y dos incidentes nocturnos al año, atendidos por un técnico que viaja desde otra ciudad.
- Costo actual: 4 visitas al mes a $22,000, con viáticos incluidos, más 2 incidentes a $34,000. Al año son $1,124,000.
- Con manos remotas: 1 visita al mes ($264,000 al año), 4 intervenciones remotas al mes ($115,200) y los 2 incidentes resueltos en línea ($3,800). Total $383,000.
- Resultado: 66% menos en un año, y los dos incidentes nocturnos bajan de 6 horas de espera a menos de 2.
Aquí el argumento no es el software: es que los dos incidentes del año dejan de costar un pasaje de tres días y una noche de hotel. Para un regulador, además, cada incidente nocturno documentado es una pregunta que llega al comité de riesgos.
Caso 2: un operador de telecomunicaciones
Nueve salas de red en seis estados y 24 eventos correctivos al año. Seis de esos eventos caen fuera del horario hábil, que es justo donde el modelo de plantilla se rompe.
- Con técnico en plantilla: $372,000 de nómina y viáticos, más $108,000 en terceros para los seis eventos nocturnos. Total $480,000.
- Con manos remotas: cobertura de las nueve salas a $199,800 al año y siete visitas físicas justificadas a $154,000. Total $353,800.
- Resultado: 26% menos que la plantilla y una resolución que pasa de 6 horas a hora y media, es decir 108 horas de espera menos al año.
Nota para el CFO: comparar contra la nómina completa es más honesto que comparar contra el presupuesto de viajes del año pasado, que siempre se ve más barato de lo que es.
Caso 3: una cadena de retail
Treinta y ocho tiendas con equipo local y alrededor de 456 incidencias al año. Hoy el 70% termina en visita de campo, porque ningún técnico calificado llega a tiempo al sitio
- Costo actual: 319 visitas al año a $6,800, que son $2,169,200.
- Con manos remotas: 401 incidencias resueltas en línea a $2,400 ($962,400) y 55 visitas justificadas ($374,000). Total $1,336,400.
- Resultado: 38% menos, y cerca de 900 horas menos de espera en piso de tienda, que es donde la tienda deja de vender.
En retail el cálculo cambia de naturaleza: no se trata de evitar una caída de servidor, sino de que la caja abra a tiempo un sábado de diciembre.
Una hora de espera en cada tienda son 38 horas de venta, y eso ya no es un tema de facility: es un tema de margen.
Las cinco preguntas antes de decidir
- ¿Cuántos eventos reales hubo el año pasado y a qué hora llegaron?
- ¿Cuánto cuesta cada visita, con viáticos y tiempo de traslado incluidos?
- ¿Qué porcentaje se resolvió en línea y cuál terminó en visita física?
- ¿Cuántas de esas visitas se habrían evitado con mejor documentación y un punto de contacto responsable?
- ¿Quién responde de madrugada y a qué costo?
Si respondes las cinco, el cálculo sale solo en una tarde. Y si el resultado no favorece al proveedor, también lo vas a ver antes de firmar, que es justo lo que un CFO busca: un número que se pueda defender sin justificar nada.
Fuentes
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